Carolina Zenteno es una artista chilena que transforma lo que muchos llaman desecho en obras textiles llenas de vida y significado. En esta entrevista, descubrimos cómo sus telares creados con materiales recolectados en Barcelona nos invitan a reflexionar sobre la memoria, lo ancestral y nuestra conexión con la tierra.


Arte que nace en el territorio ACABO
La artista Carolina Zenteno, cuya obra ya ha sido expuesta en destacados museos de Barcelona, visitó recientemente la Asociación ACABO atraída por la fuerza simbólica y material del paisaje del Baix Maestrat. Durante su estancia, emprendió una búsqueda tranquila y sensible de materia prima en los alrededores de la antigua masía: fragmentos de piedra, ramas caídas, restos de poda, fibras vegetales y pequeñas piezas olvidadas por el tiempo.
Lejos de considerarlos desechos, la artista los reconoció como testigos silenciosos del territorio. Cada elemento encontrado —un trozo de madera erosionado, una hoja seca, una raíz expuesta— se convirtió en punto de partida para una obra que sigue la lógica profunda del lugar: la transformación constante.
Su creación, presentada tanto en Barcelona como en el propio entorno de ACABO, es una obra en movimiento, etérea pero cargada de significado. Las piezas, dispuestas al aire libre, dialogan con el viento, la luz y la temporalidad del paisaje, revelando cómo lo que se descarta puede renacer como forma, gesto y memoria.
En sus manos, los materiales olvidados recuperan armonía y equilibrio. Donde otros ven ruina o resto, ella descubre origen. Así, el territorio no solo inspira su trabajo: lo compone y lo completa, convirtiendo cada intervención en un acto de escucha y respeto hacia la naturaleza.
Su paso por ACABO confirma la esencia del proyecto: aquí, el arte no se impone al paisaje, sino que se integra en su ritmo y en su verdad, revelando nuevas maneras de comprender la belleza y el valor de lo que permanece.

