Hay una relación poética y simbólica muy rica entre el olivo milenario y la astrología, que conecta lo terrenal con lo cósmico, la tierra con los astros, y el tiempo humano con el tiempo universal.
1. Raíces profundas y raíces cósmicas: El olivo milenario, con sus raíces que se hunden siglos en la tierra, puede verse como un símbolo del eje del mundo, que conecta el cielo y el inframundo. En astrología, se asocia a menudo el eje vertical del zodíaco (Ascendente-Descendente) o el eje de los planetas con esa conexión entre lo terreno y lo celestial.
2. Ciclos eternos y astrología: El olivo es un símbolo de longevidad y renovación, con sus hojas que siempre vuelven a crecer. En astrología, los planetas y las constelaciones se mueven en ciclos eternos, que marcan el tiempo y los cambios. El olivo es la tierra que encarna esos ciclos en vida concreta.
3. Sabiduría y los signos fijos: Los olivos milenarios son testigos de la historia, guardianes de la sabiduría ancestral. En astrología, los signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio, Acuario) representan estabilidad, resistencia y poder perdurable, cualidades que tiene el olivo antiguo.
4. El olivo y la Luna: La luna, símbolo de ciclos, de feminidad y de emociones cambiantes, puede reflejar el crecimiento y el reposo del olivo. Las fases lunares marcan la agricultura tradicional y el ritmo de los cultivos, incluido el olivo.
5. Constelaciones y mitos: En la mitología griega, el olivo es un regalo de Atenea, diosa de la sabiduría y la estrategia —también asociada con la constelación de la Osa Mayor y las estrellas que guían. La astrología clásica toma mucho de esos mitos para interpretar el cielo y la tierra.


