La recuperación de la biodiversidad y el cuidado del olivo son ejes fundamentales del proyecto ACABO. El olivar no se entiende únicamente como un espacio productivo, sino como un ecosistema vivo en el que conviven árboles, suelo, flora y fauna, y cuya estabilidad depende de una gestión consciente y respetuosa del territorio.
Tras años de abandono, la vegetación espontánea —hierbas, matorrales y restos vegetales— colonizó el entorno del olivar. Aunque esta vegetación forma parte del ecosistema natural, su crecimiento descontrolado genera una competencia directa por los recursos del suelo, especialmente el agua y los nutrientes, esenciales para la salud y el desarrollo del olivo. Esta situación debilita los árboles, reduce su productividad y altera el equilibrio del ecosistema.
En este contexto, el desbroce se convierte en una práctica agrícola imprescindible. Su objetivo no es la eliminación total de la vegetación, sino su gestión controlada, permitiendo que el olivo acceda de forma equilibrada a los recursos del terreno y garantizando su correcto crecimiento. Un desbroce bien planificado contribuye a mejorar la aireación del suelo, facilita la absorción de nutrientes y favorece la vitalidad del árbol.
Además, el desbroce desempeña un papel clave en la prevención de incendios, especialmente en zonas de clima seco, al reducir la acumulación de material vegetal que puede actuar como combustible. Asimismo, permite el acceso seguro al olivar para las labores de mantenimiento, poda y recolección.
Desde una perspectiva medioambiental, estas tareas se realizan priorizando métodos manuales y mecánicos, evitando el uso de herbicidas químicos. Esta gestión sostenible ayuda a conservar la estructura del suelo, reducir la erosión y favorecer la biodiversidad, manteniendo una cubierta vegetal controlada que protege el terreno y permite la convivencia de distintas especies.
El cuidado del olivo y la recuperación de la biodiversidad son, en definitiva, un proceso continuo de equilibrio entre intervención humana y naturaleza, orientado a preservar un paisaje histórico, productivo y cultural para las generaciones futuras.


